🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En febrero de 1955, un testigo en Nueva York observó un objeto ovalado y amarillo que apareció tres veces en diferentes momentos. Cada vez que aparecía, brillaba más que la anterior y se movía de manera irregular. Las observaciones duraron entre dos y tres minutos, y el objeto se movía del sur al norte sobre Central Park. Aunque el testigo no vio nada raro en directo, notó el objeto en una fotografía que había tomado. Los investigadores concluyeron que era probablemente un reflejo de luces potentes en nubes o niebla, algo común en la zona en ese periodo. La explicación de los reflejos de faros coincidía con otros avistamientos similares en la ciudad, lo que reforzaba la idea de que no se trataba de un objeto desconocido, sino de un fenómeno óptico.
La investigación oficial, llevada a cabo por el ejército, no consideró necesario seguir investigando, ya que no había evidencia clara de un fenómeno inexplicable. La zona de Nueva York era conocida por el uso frecuente de faros potentes, lo que hacía que los reflejos en capas de niebla o nubes bajas fueran una explicación plausible. A pesar de la aparente simplicidad del caso, el informe se guardó como parte del proyecto 10073, un programa que recopilaba informes sobre objetos voladores no identificados. El caso se cerró sin más investigaciones, pero sigue siendo un ejemplo de cómo las luces y el clima pueden crear ilusiones ópticas que parecen inexplicables a primera vista.