🇺🇸 CIA
En diciembre de 1952, la CIA discutió con científicos la necesidad de investigar los avistamientos de platillos voladores. Se reunieron con figuras como Julius Stratton y Max Millikan, quienes destacaron la importancia de un análisis científico serio. Stratton recomendó el Proyecto Lincoln, aunque señaló que requeriría el apoyo del Ejército del Aire. También se consideraron otras instituciones como Cal Tech y Princeton, valorando la presencia de expertos en física y tecnología.
Durante estas conversaciones, se destacó la urgencia de entender los fenómenos ovni desde un enfoque científico. Lloyd Berkner apoyó la investigación, mientras que Jerrold Zacharias propuso incluir a Shirley Quimby, un experto en física y engaños. Finalmente, se concluyó que sería necesario contar con el respaldo oficial para garantizar la cooperación del Ejército del Aire y acceder a informes clave.