🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En abril de 1957, un testigo en Washington, D.C., avistó dos objetos brillantes con forma circular, del tamaño de un tercio de una moneda de diez centavos y de color rosa apagado. Los objetos aparecieron en el cielo, primero hacia el sur, luego hacia el este y finalmente hacia el norte. El testigo reportó un sonido semejante a un trueno después de que los objetos desaparecieran. La observación duró entre cuatro y cinco segundos, lo que llevó a los investigadores a concluir que se trataba de un meteorito astronómico. A pesar de la velocidad aparentemente alta, se consideró que era un fenómeno natural y no un objeto volador no identificado.
El informe oficial clasificó el incidente como un meteorito, aunque el testigo no identificó el fenómeno de inmediato. Se destacó que el sonido del trueno podría deberse a la ruptura de la barrera del sonido, posiblemente causada por aviones de interceptación. A pesar de la brevedad de la observación, se consideró que el testimonio era coherente con un evento astronómico. No se tomaron fotos ni se usó radar, lo que limitó la posibilidad de una evaluación más precisa. El informe concluyó que no había evidencia suficiente para considerar el fenómeno como un OVNI.