🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En abril de 1957, un niño de 10 años llamado Patrick Murphy descubrió un cráter de 30 pulgadas de ancho en su jardín trasero en San Gabriel, California. El impacto fue precedido por un sonido similar a un boom sónico que despertó a los vecinos. Aunque nadie vio el objeto caer, el ejército y expertos en explosivos comenzaron una excavación cuidadosa para encontrar cualquier posible proyectil o objeto no identificado. Se especuló que podría ser un misil, un meteorito, o incluso un OVNI. Tras excavar 20 pies sin resultados, se concluyó que no había objeto peligroso enterrado. Sin embargo, el misterio persistió, y los rumores se mezclaron con la realidad.
Los investigadores del ejército, liderados por el capitán Robert Jackson, afirmaron que algo había entrado en la tierra, pero no pudieron confirmar qué. Se descartaron explosiones y se consideró la posibilidad de que fuera un meteorito o un objeto natural. A pesar de las excavaciones, no se encontró nada, y el cráter se llenó de tierra. La noticia atrajo a periodistas y curiosos, y aunque no hubo hallazgo concreto, el incidente se convirtió en un caso clásico de OVNI no resuelto. El niño y su familia se convirtieron en parte de una historia que sigue intrigando a los investigadores de fenómenos aéreos no identificados.