🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1957, personal militar y civil en la Base Aérea de Niagara Falls (Nueva York) observó dos objetos brillantes en el cielo nocturno. Uno era dos veces más grande que una estrella, el otro tres veces. Ambos emitían una luz blanca que cambiaba momentáneamente a naranja. Los observadores notaron que uno estaba ligeramente más alto y al sur del otro, y ambos desaparecieron por el horizonte. La observación duró entre 15 y 30 minutos, y fue confirmada por múltiples testigos, incluyendo personal de torres de control y observadores aéreos.
Posteriormente, los informes concluyeron que los objetos eran Venus y Júpiter. Un astrónomo local verificó su posición mediante teodolito, y se destacó que las condiciones climáticas inusuales —sin niebla ni contaminación— hicieron que los planetas parecieran extremadamente brillantes. A pesar de que se envió un caza F-86L para interceptarlos, los pilotos no pudieron acercarse y reportaron que los objetos mantenían su posición, lo que confirmó que no se trataba de aeronaves. El caso se cerró con una explicación astronómica clara, pero no sin antes generar un interesante intercambio de informes y análisis.