🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En febrero de 1956, varios observadores en Eabolsar, Irán, reportaron extraños rastros de vapor en el cielo. Estos fenómenos, vistos a gran altura, generaron interés en las autoridades militares estadounidenses. Aunque inicialmente se consideró la posibilidad de objetos no identificados, los análisis posteriores apuntaron a una explicación más convencional. Los rastros de vapor se atribuyeron probablemente a aviones a reacción, específicamente modelos como el BALG y el FLASHLIGHT, que podrían haber dejado tales huellas sin ser vistos directamente. La falta de uso de binoculares dificultó una identificación clara, pero los expertos concluyeron que no había elementos anómalos significativos en los reportes.
La división AFCIN-4F revisó el caso y determinó que no había necesidad de considerar los avistamientos como eventos sobrenaturales o de origen extraterrestre. Se destacó que, con herramientas adecuadas, como binoculares, los observadores podrían haber identificado con mayor precisión el tipo de aeronave involucrada. Finalmente, el caso fue clasificado como no significativo, y se archivó sin más investigaciones. A pesar de la incertidumbre inicial, los datos disponibles apoyaban una interpretación convencional, relacionada con la actividad aérea en la región.