🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En febrero de 1958, un observador en Topeka, Kansas, avistó un objeto que parecía un cometa cayendo con una cola cuatro veces su tamaño. El objeto, que emitía una llama naranja y tenía el tamaño de una moneda de diez centavos, se disgregó rápidamente. A pesar de la descripción detallada, las autoridades concluyeron que no había suficiente información para determinar su naturaleza. Se consideraron varias posibilidades, como un meteorito diurno, un objeto perdido de un avión o incluso un globo meteorológico estallado. El informe oficial no encontró una explicación clara, pero descartó cualquier amenaza.
El informe incluye testimonios de un oficial militar y un civil que observaron el fenómeno simultáneamente. El civil, mientras conducía, vio el objeto durante 15 segundos, mientras que el oficial lo observó durante solo uno o dos segundos. Ambos coincidieron en que el objeto caía directamente hacia abajo a gran velocidad. Aunque se sugirió que podría ser un objeto perdido de un avión de alta altitud, no se encontraron registros de vuelos en la zona en ese momento. El análisis final concluyó que no había datos suficientes para una evaluación precisa.