🇺🇸 USAF — Project Blue Book
Un observador civil en Cockburn Harbor, en las islas Caicos del Caribe, reportó un fenómeno aéreo inusual el 29 de mayo de 1958. A las 04:20 de la madrugada, vio una bola de fuego brillante de color ámbar con una cola que se extendía verticalmente hacia arriba. El horizonte entero quedó iluminado por el fenómeno, que descendió lentamente y verticalmente durante unos 10 a 15 segundos antes de desaparecer detrás de la isla. Debido a la naturaleza de la observación, los investigadores descartaron la posibilidad de un meteorito, pero no pudieron confirmar con certeza su origen. Se consideró que podría tratarse de un cohete o una señal de algún tipo emitida por una aeronave, una unidad naval o una instalación terrestre cercana, aunque no se verificaron estas fuentes. El caso fue clasificado como "insuficiente para una evaluación".
La bola de fuego no dejó rastro de dudas sobre su naturaleza astronómica, pero tampoco se logró identificar con precisión su procedencia. La descripción del observador, junto con la duración y el tipo de movimiento, sugiere un evento natural o artificial, pero no se encontró evidencia concluyente. El informe final concluyó que no había datos suficientes para una evaluación definitiva, lo que deja abierta la posibilidad de que haya sido un fenómeno atmosférico poco común o un experimento no documentado.