🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En julio de 1958, al suroeste de Bermuda, se registraron múltiples avistamientos de objetos verdes que viajaban a gran velocidad. Un KC-97 y varios residentes locales informaron de estos fenómenos, que en algunos casos parecían desintegrarse. Los objetos aparecieron en cinco ubicaciones distintas, con direcciones opuestas, lo que complicó su identificación. Aunque inicialmente se consideró la posibilidad de globos o aviones, los investigadores concluyeron que probablemente se trataba de meteoros o bólidos, fenómenos celestes comunes en la zona. Las observaciones, aunque breves, generaron un informe detallado por parte de las autoridades militares.
La Fuerza Aérea estadounidense investigó los avistamientos, concluyendo que los objetos eran probablemente meteoros. Se destacó que los bólidos, que suelen ser verdes, habían sido reportados con frecuencia aquel año. A pesar de la falta de imágenes o datos precisos, se consideró que no había evidencia de actividad no natural. El informe, clasificado y posteriormente desclasificado, muestra cómo incluso en los años 50, los avistamientos de OVNI generaban interés científico y militar, aunque en este caso se resolvieron de manera convencional.