🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1958, un piloto de American Airlines reportó un objeto que se movía verticalmente con una trayectoria similar a un meteorito. El avistamiento ocurrió cerca de Trent, Texas, y fue descrito como un largo rastro blanco que se rompía en varios fragmentos. El piloto observó un brillo intenso y una trayectoria vertical, características que coinciden con las de un bólido. La duración del avistamiento fue breve, entre 7 y 8 segundos, y el objeto terminó desapareciendo tras estallar.
Los investigadores concluyeron que el fenómeno era con toda probabilidad un meteorito, descartando otras explicaciones como globos o aviones. Aunque no hubo fotografías ni radares involucrados, el testimonio del piloto y la descripción detallada del evento dieron suficiente información para clasificarlo como un fenómeno astronómico. Este caso es un ejemplo de cómo los avistamientos de ovnis a menudo tienen explicaciones naturales, aunque siguen generando curiosidad y debate.