🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1958, un testigo en Roswell, Nuevo México, observó un fenómeno luminoso que cruzó el cielo. Se trataba de un destello intenso de luz amarilla a naranja con una cola que dejaba chispas, visible durante cinco segundos. Aunque no se determinó su forma ni tamaño, las características coincidían con las de un meteoro. El informe oficial lo clasificó como un fenómeno astronómico, descartando cualquier otro tipo de explicación. La observación se realizó en condiciones climáticas ideales, sin ruido discernible, lo que apoya la teoría de un cuerpo celeste entrando en la atmósfera.
El documento, parte del Proyecto 10073, fue procesado por múltiples unidades militares estadounidenses. A pesar de la rigurosa revisión, no se encontraron indicios de una nave desconocida ni de actividad no natural. El informe concluyó que el objeto era un meteorito, y no se requirió una investigación más detallada. Este caso, aunque breve, refleja cómo las autoridades trataban los avistamientos de objetos voladores en la década de 1950, priorizando explicaciones científicas sobre las especulativas.