🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1959, un observador en Hoquiam, Washington, avistó entre 4 y 5 luces de color bronce a rojizo. Los objetos no produjeron sonido ni dejaron rastro, y permanecieron visibles durante unos 20 minutos. Durante este tiempo, las luces parpadeaban suavemente y eventualmente desaparecieron gradualmente. El informe inicial sugirió que podrían tratarse de un avión, pero no hubo confirmación definitiva. La falta de características distintivas y la irregularidad en su formación añadieron misterio al caso.
Las condiciones climáticas eran favorables, con visibilidad superior a 15 millas y cielos parcialmente nublados. A pesar de las observaciones detalladas, no se logró identificar el fenómeno con certeza. El informe fue distribuido a varias unidades de inteligencia aérea, pero no se llegó a una conclusión concluyente. Este caso sigue siendo uno de los muchos en la historia de los OVNI que resisten una explicación clara.