🇺🇸 CIA
En agosto de 1947, la CIA comenzó a analizar informes sobre objetos voladores no identificados. Un memorando dirigido al Consejo de Seguridad Nacional destacaba la necesidad de investigar estos fenómenos, ya que varios incidentes convincentes sugerían que algo inusual estaba ocurriendo. Se consideraba que algunos de estos objetos no podían explicarse por fenómenos naturales ni por aviones convencionales. La preocupación era real, y se proponía crear un grupo consultivo para estudiar el tema con seriedad.
La importancia de estos documentos radica en que muestran cómo las autoridades estadounidenses ya en los años 40 tomaban en serio los informes de OVNI. Se destacaba la necesidad de coordinar esfuerzos entre diferentes agencias, incluyendo la Fuerza Aérea, para investigar los objetos observados a gran altitud. Aunque no se llegaba a conclusiones definitivas, el memorando reflejaba una actitud pragmática y científica frente a lo desconocido, algo poco común en ese momento. Estos archivos son un testimonio del comienzo de lo que sería una investigación más formal sobre fenómenos aéreos inexplicables.