🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En octubre de 1961, un testigo en Brooklyn, Nueva York, reportó la observación de dos objetos aéreos no identificados. Estos aparecieron en el cielo del norte y se movieron en direcciones opuestas: uno de este a oeste y otro de sur a norte. Los objetos eran autoluminosos, de color amarillo brillante y tenían un aspecto translúcido. Según el testigo, tenían el tamaño de canicas o bolas de béisbol a la distancia del brazo. No se registraron fotografías ni radar, y el único informe llegó con un retraso de dos meses, lo que limitó la posibilidad de obtener más detalles. El informe oficial concluyó que no había suficiente información para determinar la naturaleza de los objetos.
El testigo, un ciudadano común, describió con detalle la apariencia y movimiento de los objetos, afirmando que no eran luces de búsqueda ni fenómenos naturales. A pesar de la falta de confirmación por otros testigos o datos técnicos, insistió en que los objetos eran sólidos y bajo control inteligente. El informe oficial no llegó a una conclusión definitiva, pero destacó la singularidad de la observación. El testimonio, aunque único, aportó una descripción visual clara que no encajaba fácilmente en categorías convencionales.