🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En abril de 1962, un testigo en Thayer, Kansas, reportó un objeto con un brillo rojizo que se movía en un arco desde el oeste hacia el este. La observación duró solo dos segundos, pero fue suficiente para dejar una impresión clara. El objeto, descrito como más pequeño que un avión, tenía una cola compuesta por puntos blancos brillantes, lo que llevó a los investigadores a considerar que podría tratarse de un bólido o meteorito. El testigo, un anfitrión local de radio respetado, no usaba instrumentos ópticos y describió el fenómeno con calma, sin buscar atención pública. Aunque se consideraron varias explicaciones, como globos o aviones, no se llegó a una conclusión definitiva.
La atmósfera de la noche era parcialmente nublada y con vientos fuertes a diferentes altitudes, lo que complicaba aún más la identificación. Las condiciones meteorológicas detalladas y la ubicación precisa del avistamiento fueron registradas, pero no se encontraron explicaciones convencionales que encajaran con el testimonio. Finalmente, los investigadores concluyeron que no había una causa válida identificable para el avistamiento, dejando la puerta abierta a la posibilidad de un fenómeno no convencional.