🇺🇸 CIA
En 1952, varios testimonios de avistamientos de objetos voladores no identificados llegaron a la atención de la CIA, principalmente desde África francesa y España. Uno de los primeros casos ocurrió en Almansa, España, donde testigos vieron cuatro esferas luminosas que cruzaron el cielo a gran velocidad. Estas tenían un color rojizo que se transformaba en amarillo intenso a medida que se alejaban. No se escuchó ningún sonido, y el fenómeno duró apenas un minuto. En Andújar, otro testimonio reportó un objeto rojo y redondo que se movía silenciosamente, dejando un rastro de luz verde brillante. Estos avistamientos, aunque inusuales, no parecían estar relacionados con fenómenos conocidos como meteoros o aviones convencionales.
En la costa de Gabón, un capitán de barco describió un objeto luminoso que realizó un doble bucle sobre el puerto de Port Gentil antes de desaparecer a gran velocidad. El testigo, con 20 años de experiencia, aseguró que no se trataba de un fenómeno celeste ni de un avión. En Argelia, los avistamientos también eran frecuentes. En Orán, varios testigos reportaron objetos brillantes con formas inusuales, como discos o cigarros, que se movían con agilidad y sin ruido. Estos testimonios, recopilados por periódicos locales, sugieren una actividad aérea inexplicable que llamó la atención de las autoridades y la prensa de la época.