🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En julio de 1964, un hombre presentó un fragmento de roca ante las autoridades militares de Estados Unidos, convencido de que provenía de un objeto volador no identificado. La muestra fue enviada al Air Force Special Weapons Center para análisis. Los resultados revelaron que se trataba de una roca silicatada común en la región, sin indicios de origen extraterrestre. Aunque el informe concluyó que no había evidencia de un OVNI, el proceso de análisis incluyó técnicas avanzadas como espectroscopía y difracción de rayos X, demostrando el rigor científico aplicado a los informes de avistamientos.
La muestra fue examinada con métodos físicos y químicos, incluyendo emisión, rayos X e infrarrojo, y se determinó que no contenía materia orgánica ni elementos inusuales. La roca, aunque inusual en apariencia, era de origen terrestre. El informe se archivó sin más conclusiones, pero el caso ilustra cómo la Fuerza Aérea trataba con rigor los informes de OVNI, incluso cuando no llevaban a resultados espectaculares.