🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En julio de 1964, un ciudadano de Whitesboro, Nueva York, reportó la observación de un objeto luminoso que se movía hacia el norte. El objeto, más brillante que cualquier estrella visible, se detenía en intervalos y luego aceleraba repentinamente antes de desaparecer. El testigo y otros observadores notaron un patrón similar en las noches de los días 26 y 27. La descripción detallada y repetida sugirió un fenómeno no natural, lo que generó curiosidad y reportes oficiales.
La Fuerza Aérea estadounidense concluyó que los objetos observados eran los satélites Echo I y Echo II. Estos satélites, diseñados para reflejar señales de radio, también eran visibles a simple vista cuando pasaban por el cielo. Su movimiento aparentemente irregular se debía a la perspectiva desde el suelo y a su trayectoria orbital. A pesar de la explicación oficial, el testimonio del ciudadano y la repetición del fenómeno en dos noches distintas generaron interés en la comunidad local. El caso se convirtió en un ejemplo clásico de cómo los satélites pueden ser malinterpretados como objetos no identificados.