🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En agosto de 1965, en Richmond y Walnut Creek, California, se reportaron luces que parecían ovnis. El gerente del Morrison Planetario, Mr. Gates, investigó el fenómeno. En ese momento, una tormenta eléctrica intensa y un cielo con luna llena creaban condiciones únicas. Las nubes tormentosas se movían rápidamente a baja altura, mientras que las tormentas altas permanecían estacionarias. La luz de la luna reflejada en las nubes altas creaba un efecto óptico que hacía parecer que las luces danzaban.
La explicación oficial atribuyó el fenómeno a la reflexión de la luz lunar en las nubes. A pesar de que se tomaron fotos y se recogieron pruebas físicas, no se encontró evidencia de objetos no identificados. El informe concluyó que era un fenómeno atmosférico natural, no un avistamiento de ovni. Este caso es un ejemplo clásico de cómo condiciones climáticas extremas pueden generar ilusiones ópticas que se confunden con fenómenos inexplicables.