🇺🇸 USAF — Project Blue Book
En marzo de 1967, un observador en Mescalero, Nuevo México, reportó la visualización de entre 30 y 40 objetos brillantes con forma de pequeños puntos plateados. Estos objetos, que se movían ocasionalmente y parpadeaban, fueron observados durante más de 45 minutos. Dos radares de la Base Aérea Holloman, el M-33 y el SPS-8, captaron señales intermitentes de los objetos, pero no pudieron mantener un seguimiento estable. Finalmente, se determinó que la señal del radar era causada por un ruido interno del sistema, no por un objeto real. A pesar de esto, los datos visuales y los registros de radar coincidieron en ciertos aspectos, lo que generó cierta controversia. Los investigadores concluyeron que podría haber sido un lanzamiento accidental de chaff, una sustancia utilizada para confundir los radares, aunque nadie admitió haberlo hecho.
El informe incluye testimonios de operadores de radar con experiencia y una descripción detallada de las condiciones climáticas y técnicas del momento. Aunque no se logró confirmar la existencia de un objeto no identificado, el caso sigue siendo un ejemplo interesante de cómo los radares pueden generar falsos positivos. La falta de una explicación clara y la coincidencia entre los datos visuales y los registros de radar han mantenido vivo el debate sobre lo que realmente ocurrió aquel día en Mescalero.