🇺🇸 CIA
En 1952, varios testigos en Marruecos y la costa occidental africana reportaron avistamientos de objetos voladores no identificados. Un testigo en Dakar describió un platillo volante que emitía llamas rojizas y azuladas, visible a una altura de 1500 metros y que se movía rápidamente hacia el sur. En ese momento, las estrellas no eran visibles y no había aviones en el cielo. En Casablanca, dos policías de guardia nocturna observaron dos objetos alargados con una estela de luz blanca, moviéndose a gran velocidad. Otros testigos en distintas localidades reportaron objetos luminosos con formas ovales o esféricas, que desaparecieron repentinamente como si se hubieran disuelto en el aire. Estos testimonios, publicados en periódicos locales, fueron recopilados por la CIA como parte de su vigilancia sobre fenómenos aéreos no identificados.
Las descripciones de los objetos variaban, pero todos coincidían en la rapidez de movimiento y en la emisión de luces o llamas. Algunos testigos mencionaron que los objetos tenían formas inusuales, como discos alargados o ovales, y que dejaban rastros luminosos en el cielo. En Chichaoua, dos personas reportaron tres "fuegos blancos" en la noche, mientras que en otras zonas se mencionaron objetos amarillos que se movían de este a oeste. Estos avistamientos, aunque no confirmados, generaron interés y preocupación en la época, especialmente por la imposibilidad de identificarlos con tecnología conocida. La CIA archivó estos informes como parte de su base de datos sobre fenómenos aéreos no identificados.